“La seguridad no se negocia”: Juan Carlos Pinzón alerta sobre la peor crisis en 30 años y promete mano firme contra el crimen

Desde el corazón del Magdalena Medio, Puerto Berrío-Antioquía, el precandidato presidencial y exministro de Defensa Juan Carlos Pinzón lanzó una dura advertencia sobre el deterioro de la seguridad en Colombia y reafirmó su compromiso de enfrentar sin titubeos a los grupos criminales que hoy azotan varias regiones del país.
Pinzón manifestó su preocupación por el aumento de secuestros, extorsiones y la presencia activa de estructuras ilegales en el Magdalena Medio, una situación que, según afirmó, refleja la peor crisis de seguridad en las últimas tres décadas. “Estamos viendo cómo la criminalidad avanza y cómo el país pierde el orden. Si no actuamos ya, corremos el riesgo de perder nuestra patria”, señaló.
El precandidato insistió en que la recuperación de la seguridad pasa necesariamente por el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, con mayores capacidades y garantías jurídicas para cumplir su labor. “Colombia necesita volver a tener las Fuerzas Armadas más fuertes del continente. Hoy vemos cómo a los militares se les persigue judicialmente, mientras a los bandidos se les otorgan beneficios”, afirmó.
Para Pinzón, la seguridad es la base del desarrollo económico y social. Explicó que solo en territorios seguros es posible atraer inversión, generar empleo y garantizar que los campesinos puedan producir y comercializar sus cosechas. “Donde hay miedo no llega el capital, no hay progreso ni oportunidades”, subrayó.
El exministro también destacó su conocimiento del país, forjado desde la infancia por la vida militar de su padre, lo que le permitió recorrer diversas regiones de Colombia. “A mí Colombia no me la cuentan por televisión ni por redes sociales. La he vivido en cada departamento, en los lugares más golpeados por la violencia, enfrentando a los criminales dentro del marco de la ley”, expresó.

Finalmente, Pinzón aseguró que el futuro del país está en manos de los ciudadanos, quienes deberán elegir entre la improvisación o la experiencia. “Mi obsesión es recuperar la seguridad. Mientras algunos han favorecido terroristas o defendido bandidos, yo siempre los he combatido sin miedo, con firmeza y amor por Colombia. Defender la Constitución, la ley y las instituciones es la única vía para tener una democracia fuerte y un país sólido”, concluyó.



